Alimentación

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Tu hijo aprende a comer solo

Vuestro hijo se encuenta en el momento ideal para aprender a comportarse bien en la mesa, comiendo él solito, probándolo todo y manchándose cada vez menos. No dejéis pasar la oportunidad de enseñarle.

Patricia Morcillo. Asesora: Susana García. Terapeuta.

comer solo niño

A los 2 años vuestro hijo ya puede comer solo (le será más fácil si le compráis cubiertos infantiles e intercaláis sus cucharadas con las vuestras). También puede limpiarse con el babero, masticar con la boca cerrada y permanecer sentado hasta que termine, aunque aún necesite “estirar las piernas” entre plato y plato. Aprovechad sus ganas de aprender para enseñarle buenos hábitos en la mesa y acostumbrarle también a lavarse las manos antes de la comida y los dientes después.

Eso sí, durante este proceso tendréis que armaros de paciencia y asumir que habrá días en los que se manche mucho y otros en los que pida que le deis de comer vosotros. Lo importante es que evolucione y para ello debéis ser constantes y recordarle lo mucho que ha conseguido. Frases como “¡qué bien te has sentado! Ahora intenta comer con la boca cerrada” le harán superarse. Además, dadle ejemplo comiendo con él: los actos son más efectivos que las palabras.

Por una dieta variada

Que se habitúe a comer de todo es tan importante como que sea un comensal educado. Para conseguirlo...

  • Presentadle los platos de forma atractiva, para que le entren por los ojos y le resulten más apetecibles.
  • No le llenéis el plato hasta arriba. Si es de buen comer, le animaréis a tomar más de la cuenta, y si es remolón se desanimará. Es mejor que le ofrezcáis una ración módica. Si se queda con hambre os pedirá repetir (así se sentirá “mayor”) y si no tiene apetito, le costará menos acabar.
  • Ofrecedle un menú variado para que no se aburra. Y el día en el que haya verdura, anunciádselo con tanta alegría como cuando haya pasta.
  • No le prometáis un postre suculento si se come lo que tiene en el plato. Es una forma de decirle que “eso” no es tan apetecible como vuestro premio.
  • Si rechaza algún alimento, en vez de forzarle, eliminadlo por un tiempo de su dieta y sustituidlo por otro parecido, para que no le falten nutrientes. Pasados unos días, dádselo de nuevo. Como no le resultará desconocido, será más probable que lo acepte.
  • Si pasa 10 minutos delante del plato sin probar bocado, retirádselo sin decirle nada. Si ve que os enfadáis puede utilizarlo como chantaje para salirse siempre con la suya.
  • Y, sobre todo, procurad que durante las comidas reine un ambiente agradable en vuestra casa. Es imprescindible para que vuestro hijo aprenda a comer de forma variada y educada.

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