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Las vegetaciones

Las vegetaciones se acumulan detrás de las fosas nasales y hacen que se pruduzca el taponamiento de las fosas nasales y de las trompas de Eustaquio.

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Vegetaciones en niños
  1. ¿Qué son las vegetaciones?
    Las adenoides (vegetaciones) son un cúmulo de tejido linfoide, el mismo que compone el bazo, las amígdalas, el apéndice... Se sitúan detrás de las fosas nasales, en la parte alta de la faringe, y su función es fabricar linfocitos, que sirven para protegernos de posibles infecciones.
  2. ¿De qué forma suelen evolucionar?
    Lo normal es que las vegetaciones vayan creciendo desde el momento del nacimiento hasta que el niño cumple los 4 años. Después, a medida que el pequeño crece, el tejido se va reduciendo, se atrofia. Pero no llega a desaparecer; en la edad adulta aún quedan restos de tejido linfoide en la zona.
  3. ¿Qué problemas pueden causar?
    Que crezcan y se infecten o viceversa. Si las vegetaciones son demasiado grandes (puede ocurrir por motivos genéticos, de constitución, por contaminación...), terminan por tapar la fosa nasal y las trompas de Eustaquio, y esto provoca otitis (infección de oído) y rinofaringitis (inflamación de la rinofaringe), que se producen reiteradamente. Agrandamiento e infección están muy relacionados, ya que al crecer la adenoide, la ventilación es peor, lo que favorece la infección. Y si el aire pasa correctamente pero está en malas condiciones (con gérmenes...), se producirá una infección que a su vez hará crecer las vegetaciones.
  4. ¿Qué síntomas da un problema de vegetaciones?
    El aumento o la infeccion de las vegetaciones puede provocar mala respiración (lo que puede llevar al niño a respirar continuamente por la boca o a tener una voz algo nasal), catarros con mucosidad y toses e infecciones de oído (otitis) de repetición, es decir, que reaparecen continuamente pese a la aplicación de tratamientos.
  5. Si el niño respira mal, ¿qué pasa?
    Que termina desarrollando problemas de deformación del paladar duro y de la arcada dentaria que le van a impedir morder bien, ya que el suelo de la fosa nasal es el techo de la boca. Ello puede generar complicaciones a la larga, que van desde una mala oclusión a una inflamación crónica de la nariz o rinitis. Si hay otitis de repetición, pueden aparecer perforaciones o inflamaciones crónicas (colesteatomas) del oído.
  6. ¿De qué modo se diagnostican?
    Muchos especialistas recurren a la radiografía lateral, aunque ésta no siempre permite visionar bien el problema. La presencia de síntomas característicos y la exploración (tacto y/o endoscopia nasal) suelen ser más eficaces para diagnosticar. Pero cada especialista usa el método que le da mejores resultados, a partir de su propia experiencia.
  7. ¿Cuándo hay que operar las vegetaciones?
    Aunque se puede intentar un tratamiento con antihistamínicos y descongestionantes para reducir las molestias, si los síntomas son crónicos hay que intervenir, realizando un legrado (raspado) de las adenoides o vegetaciones que sobresalen de la mucosa. La edad ideal para operar son los 2 años (el niño está lo suficientemente maduro). Si el pequeño presenta otitis de repetición graves u otitis seromucosas (con líquido en el oído), las vegetaciones se operan con independencia de la edad que tenga. Ahora bien, si es un bebé menor de 9 meses no se realiza la intervención en sí misma, sino que al tacto, el otorrinolaringólogo "aplasta" las vegetaciones con el dedo para facilitar una correcta respiración y espera a que el niño crezca para considerar si es necesario operar.
  8. ¿Cómo se hace la operación?
    La intervención de vegetaciones se practica por vía oral (sin incisiones en la piel) y con anestesia general (el niño no debe comer ni beber nada en las seis horas previas). Se suele hacer de forma ambulatoria y dura 40-50 segundos (con la anestesia y despertar posterior, 8-10 minutos). Luego el pequeño está unos 45 minutos en el centro y vuelve a consulta en una semana. Su eficacia es prácticamente del 100% y rara vez es necesaria una segunda intervención.
  9. ¿La operación puede complicarse?
    Excepcionalmente puede haber hemorragia (en las horas siguientes a la operación el niño expulsa sangre roja por la boca). En tal caso, ve al centro de inmediato para que realicen el taponamiento adecuado. No te alarmes si, en casa, el niño expulsa un vómito negruzco de forma aislada. Se debe a que en la operación ha tragado un poco de sangre (es normal y no reviste peligro).
  10. ¿Y después de la intervención?
    El médico recetará un antibiótico como preventivo de posibles infecciones. Para evitarlas (el pequeño está más bajo de defensas) es esencial que esté en casa los tres primeros días. En las primeras horas puede sentir dolor de garganta e incluso de oídos, pero ambos irán remitiendo paulatinamente. No tiene que seguir una dieta especial porque la zona en que están las vegetaciones no influye en la deglución. Lo habitual es que a partir del tercer día pueda hacer una vida totalmente normal.
Keywords: catarro nariz, faringe, mucosidad, otitis y salud | Categoría: Salud

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