Diezminutos
Crecer feliz.es
Buscador
cerrar

Sarampión

El sarampión se transmite a través de las gotas de saliva, por contacto directo con objetos o personas infectadas y es muy contagioso. Se distingue por la aparición de un sarpullido, fiebre alta y síntomas catarrales.

CrecerFeliz.es
Imprimir
sarampión, erupción, sarpullido
  1. ¿Qué es y cómo se contagia?
    Es una infección vírica respiratoria que se transmite a través de las gotas de saliva que se expulsan al hablar, toser o estornudar y por contacto directo con objetos o personas infectadas. Se trata de una enfermedad muy contagiosa que, una vez que el virus penetra en el organismo, tarda entre 2 y 3 semanas en comenzar a dar síntomas.
  2. ¿Y cuáles son esos síntomas?
    Entre 7 y 14 días después del contagio, 
el niño presenta fiebre elevada (más de 38 ºC), mucosidad, tos seca y conjuntivitis; síntomas que pueden ir acompañados de dolores musculares, malestar general e hinchazón en los ojos. Tres días más tarde aparecerá un sarpullido que comenzará a ser visible en la cara (detrás de las orejas) y que se irá extendiendo por el cuerpo y las extremidades en los 3-4 días siguientes. Es normal que el niño se encuentre muy afectado y decaído durante el periodo 
que duran estos síntomas, de 7 a 10 días.
  3. ¿Cómo se distingue de la varicela?
    Las manchas del sarampión son una erupción de color rojo-violáceo, abundante y no muy prominente, que duran de 4 a 5 días y que desaparecen dejando una leve descamación. Antes de éstas pueden aparecer unas manchas blanquecinas, con un fondo rojizo, en el interior de las mejillas (las manchas 
de Koplick). Son propias del sarampión 
y ayudan al diagnóstico. La erupción de la varicela se transforma en ampollas que dejan costra, mientras que las de la escarlatina 
se blanquean al presionarlas y tienen textura rasposa, como piel de gallina.
  4. ¿Por qué los niños 
se contagian más?
    Afecta fundamentalmente a los pequeños porque 
la inmensa mayoría de los adultos ya han padecido 
la enfermedad o han sido vacunados. Actualmente 
se están presentando casos en adultos jóvenes que no fueron vacunados en la infancia y éstos suelen ser más complicados, sobre todo a la hora de la recuperación.
  5. ¿Afecta a las embarazadas 
y a los recién nacidos?
    Es poco frecuente el sarampión en recién nacidos, ya que la mayoría de las mujeres tienen anticuerpos frente a la enfermedad, que atraviesan la placenta y protegen al bebé durante sus primeros meses de vida. Otra cosa es que una embarazada (no vacunada y que 
no haya pasado la enfermedad) se infecte, ya que en ese caso sí que puede transmitir el virus al feto o al embrión, algo que será más 
o menos grave dependiendo del trimestre de gestación en el que esté.
  6. ¿Cómo 
se trata?
    La enfermedad la produce un virus, por lo que hay que esperar a que esta siga su curso. El pediatra te recomendará mantener al pequeño aislado de otros niños. Los antibióticos solo se recetan si hay sobreinfecciones bacterianas (como 
la neumonía) y siempre 
que el pediatra 
lo considere necesario.
  7. ¿Qué cuidados 
precisa el pequeño?
    Es suficiente con darle paracetamol para controlar la fiebre, hacer lavados nasales 
y oculares, que beba líquidos abundantes 
y que haga reposo relativo. Hay que tener en cuenta que, aunque el periodo de mayor contagio son los 3-4 primeros días, en los que el niño presenta fiebre alta y síntomas catarrales, la posibilidad 
de contagiar la enfermedad persiste hasta que pasan los síntomas. Si después de 10 días no hay ninguna complicación, ya se puede decir que el niño está curado y podemos mandarle al cole.
  8. ¿Puede complicarse
 o dejar secuelas?
    Aunque es una enfermedad benigna, pueden darse casos de otitis y neumonías en niños sanos, pero las complicaciones siempre son más frecuentes en niños con el sistema inmune dañado o malnutridos. En 1 de cada 1.000 casos el sarampión puede complicarse con una encefalitis y en 1 de cada 100.000 (muy raro), con una complicación llamada panencefalitis esclerosante subaguda, producida por la permanencia del virus en el organismo y que se caracteriza por crisis convulsivas.
  9. ¿La vacuna protege al 100%?
    La vacuna triple vírica (sarampión, paperas y rubéola), que se administra en dos dosis (la primera a los 12 meses de edad y la segunda entre los 3 y 4 años) protege frente a estas enfermedades en un 95% (90% en la primera dosis y 5% más en la segunda dosis). Es, por tanto, una vacuna muy eficaz. En España el virus del sarampión sigue circulando y pueden darse casos en niños no vacunados. En 2017, en nuestro país, se han cuatriplicado los casos de sarampión respecto a 2016, uno de ellos mortal. En los últimos meses en Barcelona se han detectado 3 casos de sarampión en niños no vacunados. La situación empieza a ser preocupante en Europa, ya que los afectados por el virus se triplicaron en 2017. Rumanía, Grecia, Italia y Alemania entre los países con más casos. Según datos del Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades la cobertura de la segunda dosis de vacunación de esta enfermedad está por debajo del 95 % en 20 de los 27 países de la Unión Europea.
  10. ¿Deja inmunidad para siempre?
    El sarampión, como la mayor parte de las enfermedades infecciosas, origina una respuesta protectora de anticuerpos en la persona que lo padece. Es decir, que en caso de volver a estar expuesta al virus, esos anticuerpos lo reconocen 
y responden con nuevos anticuerpos protectores que impiden el desarrollo de la enfermedad.
Keywords: erupción, sarampión y sarpullido | Categoría: Salud
Ver más articulos