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Pies, deformaciones de los

Toda deformación congénita de los pies que se suelen detectar después del parto, ya se a causa de simples limitaciones mecánicas del feto en el útero o bien a causa de algunas enfermedades neurológicas o neuromuscular constitucional.

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Las limitaciones mecánicas se producen especialmente en los embarazos gemelares o múltiples, cuando el niño nace de nalgas, cuando el útero presenta anomalías o cuando hay falta de líquido amniótico.

Los pies planos se presentan cuando el niño al extender el pie la base del mismo tiene un aspecto plano. Es una malformación que en la que el pie no presenta ningún otro tipo de deformación y que no requiere, en la mayoría de los casos, que el niño lleve llevar zapatos con refuerzos internos o plantillas ortopédicas, sino que hay que animar al niño a que ande con los pies descalzos, a poder ser en la arena, y a que practique actividades (baile, bicicleta, saltar a la cuerda) que refuerzan la musculatura de las plantas de los pies.

El pie zambo es el nombre bajo el cual se engloban un conjunto de deformaciones del pie que provocan que su base no pueda entrar en contacto con el suelo por los puntos habituales. De todos modos, en lenguaje coloquial, el pie zambo es una deformación grave del pie, que padece una hiperextensión y una rotación hacia. Suele afectar alrededor de 1 recién nacido de cada 1000 y la solución requiere la instauración de un tratamiento ortopédico inmediato. El tratamiento es largo y requiere recurrir a la aplicación de vendajes, diversos tipos de férulas, calzados ortopédicos, sesiones cotidianas de fisioterapia y, en los casos más graves, hay que practicar una o varias operaciones quirúrgicas. El tratamiento permitirá que el niño ande sin cojear e incluso practique algún deporte en condiciones normales.

Los pies torcidos son un conjunto de deformaciones poco graves que suelen detectarse en la evaluación del recién nacido o durante las consultas de los primeros meses. La más frecuente es el pie talo, causada por una presión directa de la pared del útero sobre el pie del feto y que imposibilita que el niño camine sobre las puntas de los pies. Si la planta está girada hacia fuera (valgo) o hacia dentro (varo), es necesario realizar manipulaciones diarias que el fisioterapeuta puede enseñar a los padres. En general, el pie vuelve progresivamente a su posición normal sin tener que aplicar ningún tratamiento ortopédico. Sin embargo, cuando es el eje del pie el que está torcido hacia el interior, hay que inmovilizarlo con una banda adhesiva o unas pequeñas férulas. Los resultados suelen ser excelentes.

© Larousse Editorial S.L.

Keywords: deformaciones de los y pies | Categoría: Salud

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