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Cansancio

Estado en el que la persona tiene la sensación subjetiva de falta de energía física y/o intelectual. En un niño, un estado de cansancio se manifiesta por una falta entusiasmo, la ausencia de ganas de jugar, dificultad a la hora de dormir, inquietud y, en general, una falta de apetito.

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En las embarazadas también es muy frecuente a causa de los cambios hormonales y fisiológicos que implican un embarazo y a los esfuerzos físicos extras que la futura madre debe realizar durante dicho período.

En el caso de los niños, éstos tienen un aspecto sano ya que no tienen fiebre pero, en cambio, se percibe claramente un estado físico y mental no habitual. En la mayoría de los casos, la fatiga está causada por un ritmo de vida inadecuado corregible o por una enfermedad curable. De hecho, no existen medicamentos que permitan luchar contra la fatiga; sólo se pueden tratar las causas.

Falta de sueño. La presencia de este trastorno debería alertarnos de que la vida que hace el niño no le corresponde. Las causas pueden ser varias y de diferente importancia: el niño puede que duerma poco o en malas condiciones, puede que las jornadas en la guardería o en la escuela sean demasiado intensas, puede que se acueste demasiado tarde o se levante demasiado pronto. En cualquiera de estos casos hay que acudir y consultar al médico.

En el caso de las embarazadas, es más habitual la dificultad de dormir que una falta de sueño. La causa hay que buscarla en la dificultad de encontrar una buena postura para contraer el sueño.

Enfermedad. El cansancio puede ser uno de los primeros indicativos de una enfermedad. De hecho puede que la embarazada o el niño no tenga fiebre porque se halla en el período de incubación de la enfermedad (tiempo que transcurre entre la entrada del microbio en el organismo y los primeros síntomas de la enfermedad). Ante la duda, hay que consultar al médico, que intentará determinar el origen del cansancio.

Anemia. La falta de la hemoglobina en sangre, lo que coloquialmente conocemos como anemia es una de las causas del cansancio en niños, adolescentes y especialmente en embarazadas.

En general, los síntomas son que el niño está un poco pálido, tiene los labios y las encías no tan rosados como los de costumbre y no tiene el apetito habitual de siempre.

En las embarazadas, la anemia se traduce en una falta de energía para realizar las tareas cotidianas. Suele ser tan habitual que muchas de las mujeres que están embarazadas, reciben el tratamiento correspondiente, especialmente al principio del mismo, para prevenir situaciones más severas.

En ambos casos hay que consultar al médico para que pida un análisis de sangre para determinar si se tiene una anemia y su posible origen, como una carencia de hierro. Si este es el caso, el médico recetará hierro en forma medicamentosa y, seguramente, aconsejará seguir una alimentación diversificada (las lentejas y demás legumbres, la yema de huevo, las espinacas y las acelgas son especialmente ricas en hierro) para prevenir futuras deficiencias.

Dificultades psicológicas. Suelen ser la causa más frecuente una vez el médico no ha detectado ningún síntoma físico que cause el cansancio. De hecho, es frecuente que el niño y la mujer embarazada exprese alguna necesidad afectiva o una dificultad de orden psicológico a través del cansancio. Antes estas posibilidades hay que estar más a su disposición y demostrarle todo el apoyo necesario.

Si el cansancio persiste y los familiares se sienten impotentes, se puede consultar con un psicólogo.

© Larousse Editorial S.L.

Keywords: cansancio | Categoría: Salud

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