Crecer feliz.es
Buscador
cerrar

Bacterias

Tipo de microorganismo formado por una sola célula y visible, únicamente, al microscopio.

CrecerFeliz.es
Twitter
Facebook
GooglePlus
Imprimir

A diferencia de los virus, las bacterias son organismos autónomos que viven libres en infinidad de medios, pueden ser beneficiosas (por ejemplo, las que viven en el intestino y contribuyen a la digestión de los alimentos) pero también causar infecciones locales o generales.

El sistema inmunitario de un cuerpo humano sano permite defenderse de la mayoría de bacterias infecciosas. En cambio, el niño tiene suele tener unas defensas menos maduras que el adulto y, por ello, suele ser mal vulnerable a las infecciones causas por este tipo de microorganismos.

De todos modos, los antibióticos son un grupo de sustancias que permiten, a la medicina, luchar contra la mayoría de las bacterias infecciosas. Además, la medicina también dispone de las vacunas, que una vez administradas permiten prevenir varias de las posibles infecciones causadas por bacterias, tales como la difteria, la tos ferina i el tétanos, entre otras.
Las principales bacterias son las siguientes:

Meningococos, como Neisseria meningitidis. Se trata de la bacteria que causa la meningitis antiguamente llamada cerebroespinal. Los principales síntomas son dolor de cabeza, trastornos de la conciencia y rigidez dolorosa de la nuca. Esta forma de meningitis se cura perfectamente con la acción de los antibióticos y no deja ninguna secuela cuando el tratamiento se inicia con suficiente rapidez.

Neumococos, como el Streptococcus pneumoniae. Esta bacteria produce neumonía; una infección pulmonar propia de personas adultas pero que en el bebé causa otitis o meningitis (vómitos, dolor de cabeza, fiebre, rigidez de la nuca). Esta forma de meningitis requiere un tratamiento rápido a base de antibióticos que se inyectan por vía intravenosa.

Estafilococos como Staphylococcus aureus. Esta bacteria suele ser la fuente de las infecciones que los niños sufren en la piel. Las variedades especialmente virulentas puede causar una septicemia al multiplicarse y liberar sus toxinas en la sangre. Los primeros síntomas son fiebre, escalofríos, respiración acelerada, dolor de cabeza y, a menudo, pérdida del conocimiento. En estos casos hay que administrar inmediatamente antibióticos. Para prevenir la infección con esta especie de bacteria se recomienda una buena higiene general, principalmente cutánea.

Estreptococos (Streptococcus). Estas bacterias, entre las cuales se distinguen distintos tipos, son fuente de anginas y de sobreinfecciones cutáneas, pero su principal peligro es que, al cabo de cierto tiempo de la infección, pueden provocar un reumatismo articular agudo (las articulaciones se vuelven rojas, calientes y dolorosas). El tratamiento de las anginas con antibióticos ha disminuido la frecuencia de esta complicación.

Clamidias, como Chlamydia trachomatis. Estas bacterias, cuando afectan a los bebés menores de 3 meses causan una infección pulmonar que se manifiesta con trastornos respiratorios. El contagio se produce durante el parto a causa de la presencia de este tipo de bacterias en la región genital. Es por ello que se considera una enfermedad de transmisión sexual (ETS). El tratamiento con antibióticos suele ser muy eficaz.

Salmonelas, como Salmonella sp.. Este grupo de bacterias son las responsables de la transmisión de varias enfermedades que se transmiten a causa de tener las manos sucias, comer alimentos en malas condiciones de conservación o a causa de beber agua contaminados o tener contacto directo con excrementos, entre otras causas. A pesar de que este tipo de infecciones suelen producir diarreas agudas, el tratamiento con antibióticos es muy eficaz y erradica el problema rápidamente.

Haemophilus influenzae o bacilo de Pfeiffer. Esta bacteria se suele encontrar en los niños de entre 3 meses y 5 o 6 años. Provoca meningitis, infecciones respiratorias o enfermedades que afectan a los huesos y las articulaciones. Desde hace poco tiempo, existe una vacuna muy eficaz, aun no incluida en la vacunación sistemática pero cuya aplicación se recomienda al bebé a partir del primer trimestre.

Listerias, como Listeria monocytogenes. Esta bacteria es la causante de listeriosis; una infección propia de mujeres embarazadas y personas con el sistema inmunitario debilitado. Si la enfermedad se declara al principio de la gestación, puede causar un aborto; en caso contrario, se transmite al feto y puede causar un parto prematuro. Cuando el recién nacido está contagiado, puede desarrollar un neumonía, una septicemia o una meningitis. Los antibióticos permiten, por lo general, frenar la infección.

Bacilo de Calmette y Guérin. Esta bacteria, más conocida como BCG, se utiliza para confeccionar la vacuna para las personas afectadas de tuberculosis y que, por tanto, han sido infectadas por el bacilo de Koch.
En ciertos países, la vacuna BCG no se aplica de forma sistemática y sólo se reserva para casos especiales, mientras que en otros países sí que se aplica sistemáticamente.

© Larousse Editorial S.L.

Keywords: bacterias | Categoría: Salud

Publicidad

Ver más articulos