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Asma

Enfermedad crónica que se caracteriza por crisis de dificultad respiratoria aguda (disnea) que se acompañan de silbidos durante la espiración. Suele afectar a los bronquios y al sistema respiratorio en su conjunto.

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Los síntomas se caracterizan por una dificultad repentina para respirar, especialmente en la espiración y, como consecuencia, el afectado se pone pálido, suda y emite unos silbidos característicos. Ante estos síntomas, hay que pensar en un ataque de asma y acudir al médico enseguida.

La dificultad respiratoria se debe a una disminución del diámetro de los bronquios, cuya principal causa, en el niño, es de orden alérgico. El asma puede corresponder a un terreno particular y suele estar precedido en los primeros meses de vida por un eccema constitucional llamado dermatitis atópica. Muchas veces, los miembros de la familia también tienen alergias (rinitis alérgica, fiebre del heno, etc.). Los factores que pueden causar una crisis son muy numerosos: pelos y plumas de animales, polvo doméstico, ácaros...
Esta reactividad excesiva de los bronquios puede detectarse mediante unos tests llamados pruebas de provocación, que desencadenarán en el asmático una fuerte disminución del diámetro de los bronquios (broncospasmo) característica.

El niño puede tener crisis de asma desde los primeros meses de vida. Al principio se confunden con bronquiolitis, infecciones respiratorias causadas por un virus. En la actualidad, los médicos consideran asmático al niño que ha tenido más de tres bronquiolitis en los 2 primeros años de vida.

El médico receta medicamentos broncodilatadores (estimulantes beta-adrenérgicos, teofilina) y antiinflamatorios (corticoides). La absorción directa de estos medicamentos por las vías respiratorias (aerosoles o inhalación) es más eficaz y permite que el niño prosiga con normalidad sus actividades deportivas y escolares.

Estos medicamentos se suelen asociar a otras medidas terapéuticas como la fisioterapia respiratoria (limpieza bronquial y drenaje con movimientos precisos, que los padres pueden aprender con facilidad) y la supresión de los alérgenos (sustancias responsables de las reacciones alérgicas). Por ejemplo, en caso de alergia a los ácaros, se recomienda un colchón de material sintético (evitar la lana y las plumas), la limpieza concienzuda del polvo en toda la casa y el uso de insecticidas con regularidad.

Sin embargo, no existe ningún tratamiento que cure el asma definitivamente. Si los padres y el niño están angustiados y preocupados por esta enfermedad, deben solicitar ayuda psicológica a un equipo médico.

© Larousse Editorial S.L.

Keywords: asma | Categoría: Salud

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