Psico sexo

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Hacer el amor en el embarazo

Si piensas que tu embarazo es un impedimento para tener una vida sexual plena y satisfactoria, sigue leyendo. Tu barriga no será impedimento para mantener relaciones con tu pareja.

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hacer el amor en el embarazo

Si tu embarazo transcurre con normalidad, podrás mantener relaciones sexuales siempre que te apetezca (normalmente hasta la semana 36 con penetración).

Pero, atención, como estás en un periodo de especial sensibilidad, la delicadeza debe ser la base de los encuentros con tu pareja.

Bueno para ti, bueno para el bebé

No te inquietes por el bebé, él está muy bien protegido por el líquido amniótico, el tapón mucoso y el cuello uterino, que mantiene su habitáculo perfectamente cerrado. Pero tú estás más vulnerable que de costumbre. Por eso el futuro papá debe evitar los movimientos bruscos, ejercer presión sobre tu abdomen o estimularte los pezones (sin querer, puede provocarte contracciones).

En cuanto a las posturas, salvo aquella en la que la mujer se coloca “a cuatro patas” y el hombre la penetra por detrás, todas están permitidas, pero para que los dos os sintáis cómodos y tú no te canses, procurad practicar sólo las recomendadas en tu estado. Disfruta todo lo que puedas de los encuentros sexuales con tu pareja y pídele que te acaricie la tripa en esos momentos tan íntimos.

Ginecólogos y expertos en las diferentes técnicas de preparación al parto aseguran que si la madre se siente feliz durante el acto sexual, el niño también puede vivir ese momento como algo muy placentero, más aún si el padre le transmite cuánto le quiere haciéndole mimos a través de la piel de su madre.

En la misma línea, el ginecólogo brasileño José Bento asegura que las embarazadas con una vida sexual activa tienen bebés más seguros, tranquilos y felices.

Mostrar afecto

El sexo no tiene por qué ser siempre un coito completo con penetración. Podéis encontrar gran placer y satisfacción en daros caricias eróticas prolongadas, en la masturbación mutua y en el sexo oral. Tu pareja debe ser consciente de que tus fluidos vaginales pueden tener un sabor más fuerte y que tenga cuidado de no soplar en tu interior.

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