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Ponte en forma en tu embarazo

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Gimnasia a tu medida

Para iniciarte en la actividad física sin que te dé demasiada pereza te proponemos esta tabla de gimnasia que hemos elaborado pensando en ti.

Silvia Cándano. Asesor: J. Ignacio Zúñiga, tocoginecólogo

ejercicios para embarazadas

Es corta (no tardarás más de 15 minutos en practicarla), fácil de realizar y muy útil para mantener tu cuerpo a tono (de todas formas, si al practicar algún ejercicio te cansas o notas alguna molestia, deja de hacerlo inmediatamente y comentáselo al ginecólogo).

Lo mejor es que la realices por la mañana, después de ventilar la habitación y antes de desayunar. Antes de empezar, respirar aire puro profunda y rítmicamente favorecerá la oxigenación de todos tus tejidos y calentar y ejercitar los músculos evitará que sufras calambres y contracturas, muy frecuentes en tu estado debido al aumento de peso y a los cambios hormonales.

Puedes hacer la tabla con el pijama o, si lo prefieres, con una malla que se te ajuste al cuerpo, pero sin llegar a oprimirte. Y algo muy importante: quítate las zapatillas de andar por casa y ponte unos calcetines antideslizantes o unas deportivas que te sujeten bien el pie. Aunque no vayas a hacer piruetas ni a dar saltos, ahora tienes los ligamentos más laxos y si pisas mal o das un traspiés, puedes caerte o torcerte un tobillo.

Unos resultados excelentes

Las razones por las que queremos que practiques esta tabla todos los días son consistentes. Y es que gracias a ella conseguirás...

  • Fortalecer tu cuello, hombros y espalda. Esto te ayudará a mantener una postura correcta y evitará que adoptes la típica de la embarazada, con la cabeza y los hombros hacia atrás (cifosis dorsal), la zona lumbar de la espalda curvada hacia adelante (hiperlordosis lumbar) y las manos apoyadas en los riñones. Esta mala postura hace que en poco tiempo toda la espalda de la futura mamá se resienta.
  • Ejercitar la pelvis. Una base pélvica fuerte y al mismo tiempo elástica evitará que se te desestabilicen las caderas y que sufras pérdidas involuntarias de orina.
  • Desarrollar una buena pared abdominal. De esta forma facilitarás al niño el descenso por el canal vaginal y evitarás que después del parto el vientre se te quede flácido.
  • Prevenir la hinchazón de las piernas y los pies y favorecer la circulación de la sangre hacia el corazón. Los cambios hormonales son los responsables de la retención de líquidos, que puede llegar a provocar edemas y varices. En cuanto a las alteraciones del retorno circulatorio, se deben a que el útero, al crecer, presiona las venas principales de las piernas. Por eso debes ejercitarlas.

Después de hacer la tabla de gimnasia, acostúmbrate a darte una ducha con el agua templadita y termina pasándote la alcachofa por las piernas, desde los tobillos hasta las caderas con el agua (casi) fría. De este modo tonificarás tus músculos y favorecerás la circulación de retorno, previniendo la hinchazón de piernas, tobillos y pies. Luego, si puedes, date un paseo. Así empezarás el día sintiéndote bien contigo misma, sabiendo que estás haciendo lo mejor para que el embarazo, el parto y el postparto te resulten más llevaderos.

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