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¿Tu bebé tiene un párpado caído?

¿Te parece que tu bebé no abre bien los ojos, o uno de ellos? No dejes de comentárselo a su pediatra. Quizá no le pase nada, pero también es posible que padezca “ptosis”, una alteración ocular que sí hay que tratar.

Dra.Mercedes Vicente (Pediatra)
párpado del bebé caído

Los párpados son los órganos encargados de cubrir los ojos en su totalidad, para mantenerlos a salvo de agentes externos que pueden dañarlos, y de abrirse, para permitir que funcione el sentido de la vista.

La caída del párpado superior se denomina médicamente ptosis”. Si se produce esta alteración (en realidad es muy poco frecuente), conviene corregirla cuanto antes, no sólo por cuestiones estéticas, sino porque puede acabar mermando la visión del niño.

Distintos grados de laxitud

Este problema se debe a que los músculos, los tendones o los nervios que sujetan el párpado son demasiado débiles para cumplir eficazmente su misión; o sea, existe una alteración neuromuscular que causa la laxitud del párpado.

La ptosis puede afectar a uno o a los dos ojos y presentarse en diferentes grados: desde el más leve (casi imperceptible a simple vista), al más grave (el niño prácticamente no puede abrir el ojo o los ojos), pasando por un nivel intermedio (tiene el párpado “a media asta”). En este último caso el pequeño, para compensar la pérdida de visión, adopta una posición extraña: estira el cuello hacia atrás, en un intento de ver mejor, lo que puede acabar produciéndole tirones musculares o tortícolis.

En el momento del parto es difícil valorar la existencia o no de esta anomalía. El recién nacido presenta un aspecto edematoso, sobre todo en la cara y muy especialmente en los párpados, que a veces se encuentran tan hinchados que le resulta difícil levantarlos. Además, los primeros meses pasa la mayor parte del día durmiendo y ni el médico ni los familiares pueden darse cuenta de si el niño padece este problema. Generalmente es tres o cuatro meses después, una vez que el pequeño comienza a pasar más tiempo despierto y a tener una cara más expresiva, cuando los padres se percatan de ello.

Si tienes la sensación de que tu hijo no abre bien uno o los dos ojos, pide cita con el pediatra enseguida, para que le examine y haga una valoración inicial de lo que le ocurre. Te preguntará por antecedentes familiares, el momento en el que te has percatado de la anomalía, si tuviste complicaciones en el parto... Después, si lo considera conveniente, te derivará al oftalmólogo infantil. Este especialista le hará un reconocimiento más minucioso para descartar alteraciones asociadas (pérdida de visión, ojo vago, tortícolis...) y establecer así al diagnóstico más preciso.

Cuándo es necesario operar

La única solución eficaz para corregir la ptosis es la intervención quirúrgica. Sin embargo, cuando es de grado leve los cirujanos prefieren esperar a que el pequeño cumpla tres o cuatro años, porque puede que a esta edad la lesión pase prácticamente inadvertida y no merezca la pena operar (si la caída del párpado ya no es llamativa, al aumentar el rostro, y si no perturba la capacidad de visión normal del ojo).

Por el contrario, si la ptosis es de alto grado, los especialistas deciden intervenir cuanto antes, para erradicar no sólo el problema estético, sino posibles deficiencias oculares. La operación es corta (no suele prolongarse más de 30 minutos) y no reviste complicaciones, pero requiere anestesia general para garantizar la total inmovilidad del pequeño y que éste permanezca ingresado un mínimo de dos días, hasta que se le pasen las molestias, para tenerle más controlado y evitar que se toque el ojo intervenido. Transcurrido este tiempo el niño regresará a su casa con el párpado perfectamente corregido.

los motivos por los que cierra un ojo

Hay otras causas, mucho más frecuentes que la ptosis, por las que tu hijo puede tener un ojo semicerrado. Son éstas:

  1. Que haya cogido frío. Al tener el ojo constipado, le escocerá, y el pequeño instintivamente lo cerrará para sentirse menos molesto.
  2. Que se haya arañado durante el sueño o que le haya picado un mosquito. En ambos casos, hasta que la lesión se le cure, tendrá el párpado más caído.
  3. Que tenga una mancha vascular en el párpado (se le quitará con el tiempo).
  4. Que le haya salido un orzuelo (es la infección del folículo piloso de una pestaña). En este caso se solucionará con el tratamiento que le prescriba el pediatra.
Keywords: Párpado caído bebé, ptosis y vista | Categoría: Salud

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