¿Qué es la piel atópica y como se manifiesta en el bebé?

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Causas de la dermatitis atópica en el bebé

No existe un sólo factor como posible causa de la dermatitis atópica pero la más importante es la piel seca y la falta de hidratación.

David Ruiz Asesora: Dra. Eulalia Baselga, dermatóloga pediátrica de Dermik, jefa de Dermatología Pediátrica del Hosp. Sant Pau de Barcelona.

bebe desnudito

QUÉ CAUSA LOS BROTES

¿Qué factores desencadenan un brote de dermatitis atópica? La falta de hidratación, la piel seca, el estrés, las infecciones y el sudor son las principales causas. Los niños y lactantes atópicos tienen la piel más seca porque su manto lipídico (la fina capa de grasa que la recubre) es defectuoso.

Y el clima frío y seco del invierno acentúa esta situación y convierte a la piel en una diana perfecta para esta enfermedad. Además, el estrés es otro posible desencadenante de los brotes.

El picor que provoca el eccema en ocasiones irrita y estresa al niño, lo que a su vez le impide dormir, provocando más desazón, nerviosismo, rascado y más picor. Un círculo vicioso del que cuesta salir.

EVITAR QUE EL NIÑO SUDE

Por otro lado, las infecciones cutáneas a las que el niño atópico está predispuesto también empeoran los brotes. Y el sudor es otro gran enemigo de los niños con este problema de la piel, que además suelen sudar ya de por sí más de lo normal.

Este sudor aumenta el picor de los pequeños, lo que los lleva a rascarse con más intensidad. “No conviene abrigarlos demasiado para salir a la calle ni arroparlos con mantas que les hagan sudar al acostarlos”, aconseja la doctora Baselga, que insiste en la misma fórmula: “Para mejorar todo esto lo ideal es hidratar, hidratar e hidratar”.

Tal vez te preguntes si las manchas que le salen en la piel al niño son fruto de alguna alergia a alimentos, a animales o a otros factores externos como el polen o el polvo. “Rara vez estas alergias son responsables de la dermatitis atópica”, aclara la dermatóloga.

Sólo una minoría de niños atópicos presenta brotes de eccema tras ingerir ciertos alimentos considerados alergénicos.

En algunas ocasiones el eccema se puede presentar en su versión más virulenta. Se le denomina dishidrosis o pónfolix (que en griego significa ampolla). En las palmas de las manos, las plantas de los pies y las caras laterales de los dedos aparecen pequeñas ampollas que provocan lesiones y en ocasiones fisuras. Se desconoce su causa y los brotes tienen una duración variable que se puede alargar incluso semanas.

CON LA EDAD MEJORA

Ten paciencia. La gran mayoría de los niños con piel atópica mejoran mucho antes de la adolescencia. Se estima que el 70% de los casos se limita a la infancia. O, dicho de otra manera, sólo tres de cada diez niños que sufren este trastorno seguirán con las manifestaciones en la edad adulta.

Lo que sí suele persistir es la tendencia a la piel seca. Eso es genético y ya sabes que los genes nos acompañan toda la vida. Bastará, pues, con que una buena crema hidratante se convierta en la aliada imprescindible.

Mientras esto sucede, recuerda que durante el invierno (la dermatitis empeora en los meses fríos) conviene que tu hijo evite los espacios muy secos. Utiliza un humidificador en casa y vigila que la temperatura no pase de 20 ºC, ya que el calor aumenta la irritación de la piel.

Y evita el polvo, los ácaros agravan el eccema. Por último, el sol es bueno porque es inmunosupresor (la exposición al sol baja las defensas de la piel, pero como estos pequeños tienen unas defensas muy excitables les beneficia).Por supuesto, siempre con el factor de protección solar adecuado a sus necesidades.

Y como el mar (aunque la sal reseca un poco) les favorece, la playa sienta muy bien a los niños con piel atópica.

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