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Salud

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Tiene bronquiolitis

Así se trata la infección en los niños

Es la afección respiratoria más frecuente en bebés. A la hora de combatirla, la fisioterapia es muy efectiva como complemento al tratamiento médico.

Susana Pardo Gárate

Tiene bronquitis

El frío de estos meses trae consigo diversas enfermedades respiratorias.

Los menores de 2 años deben tener especial cuidado con la bronquiolitis, una infección causada en el 80% de los casos por el virus respiratorio sincitial (VRS) y que afecta a los bronquiolos, las ramificaciones más finas de los bronquios.

Como consecuencia, los bronquiolos se inflaman, se obstruyen y se dificulta la respiración.

APRENDE A RECONOCERLA

Los primeros síntomas se manifiestan en las vías respiratorias altas y son muy similares a los de cualquier catarro: congestión nasal, fiebre moderada, tos leve y estornudos.

Entre el segundo y el cuarto día (en bebés incluso en cuestión de horas), aparecen los síntomas que exigen consulta urgente con el médico: la tos se intensifica y hay dificultad respiratoria (falta de aire, respiración agitada y sibilancias, al niño se le hunde el costado o el espacio entre el cuello y la clavícula al respirar), irritabilidad e inapetencia.

El pequeño puede presentar también el borde de los labios y las puntas de los dedos azulados, señal de que no llega suficiente oxígeno a la sangre.

Aunque la bronquiolitis es más frecuente entre noviembre y febrero, puede presentarse en cualquier época. Se contagia a través de las gotas de saliva, por eso debes estar más pendiente si tu hijo va a la guardería o tiene hermanos, ya que el contacto cercano con otros niños favorece el inicio de la infección.

Otros factores, como inhalar el humo del tabaco, vivir en lugares con niveles altos de contaminación o tener antecedentes de patología respiratoria neonatal también intervienen en su aparición.

La bronquiolitis afecta principalmente a menores de 18 meses, con especial incidencia en lactantes de 0 a 6 meses. La razón está en que los más pequeños presentan peculiaridades en su anatomía que les hacen muy vulnerables: tienen más glándulas secretoras de moco y menos elasticidad pulmonar.

Además, las terminales de sus bronquios son tan pequeñas que se obstruyen con facilidad por inflamación. Y hay que tener en cuenta también que la respuesta inmunitaria a edades tan tempranas es incompleta, por lo que es frecuente que la infección, una vez curada, vuelva a presentarse.

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