Primer mes

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El sentido de la vista en el bebé

El bebé, cuando nace, sólo ve luces y sombras. Su vista va madurando hasta que logra percibir las formas y los colores. Para favorecer este desarrollo puedes realizar algunos juegos con tu pequeño.

Marga Castro. Asesor: Juan Manuel Sanz-Gadea (Pediatra)

El sentido de la vista

Seguro que te ha sorprendido ver cómo tu hijo recién nacido vuelve la cara hacia ti y te mira. ¿Te ve? No demasiado bien, a menos que te sitúes muy cerca de su rostro.

Su vista aún no está capacitada para enfocar de lejos ni para apreciar los colores. Se trata de una mirada orientada hacia el sonido: reconoce tu voz y se orienta hacia ella. Su ángulo de visión es limitado, por lo que debes situarte en el centro de su cara y a una distancia cercana (entre 20 y 25 cm) para que te vea bien.

Cómo evoluciona

Tanto la forma del ojo como su capacidad para ver se van desarrollando paulatinamente. El tamaño del ojo del recién nacido es la mitad aproximadamente del que tendrá de adulto. Crece mucho durante los 12 primeros meses y alcanza su madurez completa hacia los 12 o 13 años.

A las dos semanas de vida el bebé se interesa visualmente por las caras humanas y por los colores contrastados.

Al final del primer mes empieza a fijarse en el entorno, aunque todavía no puede enfocar a lo lejos, sólo ve las formas más cercanas.

Entre las 8 y las 10 semanas ya es capaz de seguir con la mirada un objeto que se mueve despacio de un lado a otro a 50 o 60 cm de su cara.

A los 3 meses aumenta su agudeza visual y comienza a desarrollar la capacidad de enfocar a diferentes distancias, a distinguir de manera difusa algunos colores y a captar los contornos con bastante más nitidez.

Y tres meses después ve a más distancia y de una forma similar al adulto.

Muecas, móviles...

Puedes ayudar a tu hijo a desarrollar la vista con una serie de juegos muy entretenidos. Sólo tienes que adaptar el entorno a su capacidad visual:

  • Hazle muecas. El rostro materno es el preferido por el recién nacido. De tu cara le llaman la atención poderosamente los ojos y los labios, porque se mueven. Coge en brazos a tu pequeño y hazle muecas. Captarás su atención y estimularás su vista.
  • Cuelga un móvil en su cuna. Elige uno que tenga colores contrastados, para que centre su mirada en ellos.
  • Cambia su cuna de posición cada cierto tiempo. Así podrá observar distintas perspectivas y nuevos objetos.
  • Ponle una sábana encimera con dibujos. Al tenerla cerca de su cara y en la zona central de su campo visual, se distraerá mucho observándola.
  • Luz en la oscuridad. A oscuras, refleja la luz de una linterna en la pared que esté más cerca de su cuna y observa si tu hijo sigue la luz con la vista. Con este juego estimulas su reflejo de fijación de la mirada.

¿Problemas de visión?

Una de las alteraciones que más preocupan a los papás recientes es que su bebé desvíe uno o los dos ojos. Ocurre porque los músculos oculares del pequeño todavía están muy inmaduros, de ahí que no pueda enfocar bien ni mover los dos ojos de forma coordinada. Lo normal es que a medida que maduren, el problema se corrija espontáneamente. Sólo deberán consultar con el pediatra si...

 

  • Tiene un ojo más pequeño o más cerrado que el otro.
  • A los 3 meses de edad no es capaz de seguir con la mirada objetos que le acercan a una distancia prudencial de la cara.
  • Continúa desviando uno o los dos ojos pasados los 6 meses.

¡Qué curioso!

La mayoría de los bebés nacen con los ojos claritos, aunque sus padres los tengan marrones o negros. Ello se debe a que su iris está poco pigmentado y sólo refleja los haces de luz azul. Con el tiempo, las células del iris se van pigmentando y van reflejando los haces de luz de todos los colores. Por eso el tono de los ojos del recién nacido no es significativo. Hasta los 6 meses puede variar.

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