Primer mes

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Así empieza a respirar el recién nacido

Al nacer, el bebé debe sustituir la respiración fetal, a través de la sangre, por la respiración autónoma, a través del aire que entra en los pulmones, algo que generalmente coincide con su primer lloro. ¿Sabes cómo se produce este cambio?

Marga Castro Asesor: Carlos García-Vao, Jefe de pediatría del Hospital del Tajo, de Madrid.

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Dentro del útero materno el bebé no respira por los pulmones porque se encuentran llenos de líquido amniótico. Obtiene el oxígeno a través de la sangre que le llega por el cordón umbilical.

Esto es lo que se conoce como “respiración fetal”. Pero al nacer todo cambia: sus pulmones se llenan de aire y el pequeño comienza a respirar por sí solo, de forma autónoma, fuera del cuerpo de su madre.

El bebé empieza a respirar fuera de la madre

Para llegar a este mundo el bebé debe atravesar el canal del parto: la estrechez del mismo comprime su tórax y le ayuda a eliminar el líquido de sus pulmones. Una vez fuera del vientre materno, el aire entra por primera vez de forma pasiva en sus pulmones y le provoca un estímulo que genera su llanto.

“Es posible que el pequeño no llore inmediatamente después de nacer y que tarde hasta 10 segundos en realizar la primera respiración”, explica el pediatra Carlos García-Vao.

Este llanto que coincide con su primera inspiración es muy beneficioso para él porque le ejercita los pulmones. En ese momento tienen lugar modificaciones en el organismo del bebé, que le ayudan a realizar el cambio de respiración: se cierran ciertas comunicaciones del corazón y la sangre, que no llegaba a los pulmones, comienza a oxigenarse en ellos. Se establece así la respiración adulta y se abandona la fetal.

¿Es necesario que el bebé llore?

Hay bebés que empiezan a respirar por sí mismos sin llorar y son completamente normales. “Sí, es verdad, pero no es lo habitual, porque a todos los estimulamos tras el parto, no con el azote en el culete, que ya no se usa, sino con frotamientos suaves en las plantas de los pies y en la espalda”, continúa el pediatra.

Sin embargo, algunos pequeños no realizan bien el cambio de respiración al nacer, ya sea por inmadurez o porque han nacido con alguna patología. Son, por ejemplo, algunos prematuros y los niños que presentan pérdida de bienestar fetal durante el parto.

“En estos casos se deja a los neonatos en observación, porque puede haber alguna dolencia asociada. Por lo general, hay que ponerles soporte ventilatorio por un tiempo, aunque esto varía mucho de unos bebés a otros”, apunta el doctor García-Vao. La mayoría de los casos se resuelven cuando el sistema pulmonar de los niños madura.

¿Por qué el bebé respira tan deprisa?

El recién nacido respira muy rápido porque al atravesar el canal del parto, la estrechez del mismo le comprime el cordón umbilical, lo que le origina una falta de oxigenación temporal y por consiguiente, un mayor nivel de anhídrido carbónico en su sangre.

Tras el nacimiento, el niño tiene que respirar muy deprisa para eliminar ese anhídrido carbónico. Es algo normal por lo que no debemos inquietarnos.

Tampoco es preocupante que los pequeños que han nacido por cesárea tengan cierta dificultad respiratoria durante sus primeras horas de vida. Ello se debe a que no han podido eliminar todo el líquido amniótico de sus pulmones. Éste acaba siendo reabsorbido por su organismo en unas 12 horas.

¡Los ruiditos que el bebé hace al respirar!

La inmensa mayoría de los recién nacidos hacen ruiditos extraños al respirar. Es algo que no suele revestir importancia, ya que están provocados por las secreciones que aún tienen en las vías altas y que van perdiendo con el tiempo.

Sin embargo, si los pequeños emiten un quejido en la espiración (al echar el aire) puede que sufran inmadurez pulmonar y hay que consultar con el pediatra.

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