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Cómo evitar el sobrepeso desde que es un bebé

Seguir estas pautas de alimentación y ejercicio es clave para evitar que los niños cojan kilos de más.

Coks Feenstra. Psicóloga infantil y escritora
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bebé tumbado en suelo

Los especialistas explican el gran aumento del sobrepeso infantil que se ha producido en los últimos años por la unión de dos factores:

la alimentación inadecuada (los niños llevan una dieta demasiado calórica) y la falta de ejercicio (pasan menos tiempo jugando en la calle y más delante del televisor, por lo que se mueven menos).

A un niño le sobran kilos cuando su peso es un 20% superior a la media. La obesidad acarrea problemas de salud (enfermedades cardíacas, hipertensión, diabetes...) y psicológicos. Para evitar estos riesgos, recuerda que los hábitos que transmites ahora a tu hijo influyen no sólo en su peso actual, sino en el que tendrá en el futuro.

Y hay mucho que puedes hacer al respecto.

Desde antes de nacer

Si estás embarazada necesitas más energía, entre 100 y 300 calorías extra al día. El aumento de peso en la gestación está en torno a los 12 kilos (5 más si vienen gemelos).

Lo ideal es ganar entre 1 y 2 kilos en el primer trimestre, unos 5 o 6 en el segundo y alrededor de 4 o 5 kilos en el trimestre final. Que engordes más no influye en el peso del bebé, pero puede que sí en su tendencia. Y no es bueno para ti. Procura hacer cinco comidas ligeras al día y olvídate de lo de comer por dos.

Pautas a seguir

  • Tu alimentación determinará en parte los futuros gustos de tu bebé, ya que se acostumbra a ella a través del líquido amniótico. Comer de forma sana y variada es bueno para los dos: toma mucha fruta, hortalizas crudas y verdura, pescado y cereales, mejor que carnes rojas, fritos y comida precocinada.
  • Si eres muy golosa, el bebé seguramente también lo será. Permítete este placer, pero con moderación.

Bebés lactantes

Procura dar el pecho a tu hijo durante sus seis primeros meses de vida. En la leche materna se encuentran partículas que hacen que el bebé desarrolle menos células adiposas, por lo que es muy raro que sufra sobrepeso a mayor edad.

Además, la composición de la leche materna cambia a medida que el pequeño crece, por lo que éste siempre recibe los nutrientes que necesita y en la cantidad adecuada.

Sí es verdad que los bebés alimentados con pecho suelen pesar más que los que toman biberón, pero no debes preocuparte por ello. Tu hijo estará rellenito de momento, pero irá perdiendo la tripita en cuanto empiece a moverse más. Por ahora necesita esa reserva de grasa para su crecimiento y para poder moverse y jugar sin agotarse.

Si le das el pecho, aliméntale a demanda sin ningún miedo, porque es imposible que coma demasiado: dejará de succionar en cuanto se sienta saciado. Si le crías con biberón, sigue las indicaciones del pediatra y así le darás la cantidad adecuada.

Pautas a seguir

  • En ambos casos debes respetar sus señales de que está saciado: aparta la cabeza, muerde la tetina, llora, desvía la mirada... Si insistes, puedes trastornar su propia sensación de saciedad. Todos los bebés tienen un sentido especial para saber qué cantidad exacta de alimento necesitan. Si a tu hijo no le das de comer más de lo que quiere, nunca tendrá sobrepeso. Confía en él.
  • Siempre es mejor alimentarle a demanda que según un ritmo fijo que tú le marques (él mismo adoptará una rutina con el tiempo). Si duerme bien, bebe agua de vez en cuando, está contento y moja a diario un mínimo de siete pañales, es señal de que está bien alimentado.
  • Aprende a distinguir sus diferentes tipos de llanto y no des por hecho que llora porque tiene hambre. Sus lágrimas también pueden deberse a que padece cólicos, tiene frío o calor, se siente solo, ha oído un ruido y se ha asustado, se ha hecho daño con un juguete...

De los 6 a los 12 meses

Ahora empieza la etapa de las papillas y los purés. Es normal que le gusten más los dulces: la leche también es dulzona y el sabor le resulta familiar. Pero no es necesario que añadas azúcar a sus comidas: las frutas y verduras que le das contienen edulcorantes naturales.

Pautas a seguir

  • Procura que la comida sea un momento agradable, así tu hijo comerá con atención. Hacerlo con prisas y jugando engorda, porque se produce una desconexión entre comer y la sensación de estar saciado. Puedes mostrarle cuentos y juegos para que se entretenga, pero siempre y cuando se centren en la comida, para que no se disperse ni se olvide de lo que tiene que hacer (es decir, comer).
  • Sigue un horario con sus comidas. Este orden ayuda a controlar el apetito y evita atracones.
  • Recuerda que imitará vuestro hábito de picar entre horas, así que procura que estos piscolabis sean sanos (dale fruta, yogur, pavo, etc.).
  • Los bebés de hoy pasan más tiempo sentados que los de antes, lo que ha retrasado su desarrollo motor y les ha hecho engordar. Tenlo presente y anima a tu hijo a gatear, a pasear cogido de tu mano...
Categoría: Alimentación

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